Página editada por Antonio L. Manzanero, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. España

Translate

Facultad de Psicología
Campus de Somosaguas
28223 - POZUELO DE ALARCÓN (MADRID)
Accesos:  Metro Ligero (Campus de Somosaguas)  Autobuses: A,H,I

Localizan la «materia oscura» de la memoria


Un trabajo en Science demuestra que la memoria a corto plazo no es tan efímera como se pensaba. Permanece durmiente y se puede «resucitar» con estimulación magnética 

Pilar Quijada
Madrid

En nuestro día a día nos servimos de una memoria considerada efímera, denominada a corto plazo, que nos permite mantener en mente de forma activa una pequeña cantidad de datos el tiempo suficiente para realizar todo tipo de tareas. Su capacidad es muy pequeña, de unos 5 o 7 dígitos solamente. Es lo que nos permite, por ejemplo, memorizar un número de teléfono por unos segundos mientras lo anotamos. La capacidad para mantener esta información es fundamental para procesar la información que recibimos a diario y aprender.
Por ejemplo, el nombre de alguien que acabamos de conocer, se mantiene durante segundos en esa memoria efímera, también concida como memoria de trabajo, mientras las neuronas que soportan el recuerdo están activas. Si la persona es significativa para nosotros, el nombre pasará en unos días a la memoria a largo plazo. Sin embargo, ¿dónde va ese recuerdo durante el tiempo intermedio, cuando ha dejado la memoria de trabajo y todavía no ha pasado a la memoria a largo plazo?. Un equipo de investigadores ha arrojado luz en este, hasta ahora, «limbo» cognitivo.
Las neuronas no necesitan estar activas para guardar un reucerdo
Las neuronas no necesitan estar activas para guardar un reucerdo

"Se trata de un hallazo realmente fundamental. Es como encontrar la materia oscura de la memoria", destaca Geoffrey Woodman, neurocientífico cognitivo de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, que no ha participado en el trabajo. Y siguiendo con el simil de la materia oscura añade: "Es difícil verlo o medirlo de forma clara, pero tiene que estar ahí afuera. De lo contrario, las cosas se desvanecerían».
El revuelo viene porque hasta ahora se creía que, para que estas memorias a corto plazo puedan recordarse, las neuronas que representan ese recuerdo tienen que estar activar de forma continuada. Sin embargo, un trabajo publicado en la revista Science echa por tierra esa teoría y demuestra que el recuerdo permanece durante más tiempo y sólo hay que activar las neuronas que lo custodian por medio de la atención, es decir, la voluntad de querer recuperarlo. O dicho de forma más sencilla, "el trabajo muestra que los recuerdos puede resucitar desde ese limbo de la memoria", señala en Science Jessica Boddy.
Los resultados del estudio demuestran que solo es necesario que la actividad neuronal que soporta un recuerdo entre en acción de nuevo cuando la persona que está tratando de recordar concentra su atención de forma consciente en dicho recuerdo. Estos resultados sugieren que hay diferentes maneras de que la memoria «operativa», o a corto plazo, almacene la información, dependiendo de si dicha información se evoca de forma activa o no.
Sus observaciones apuntan a una nueva forma de memoria de trabajo, que los investigadores apodan "memoria de prioridad" a largo plazo y que existe de sin necesidad de una elevada actividad neuronal. De acuerdo con otros trabajos recientes, explica Boddy, el estudio sugiere que la información puede de alguna manera mantenerse entre las sinapsis que conectan las neuronas, incluso después de que la memoria de trabajo convencional se haya desvanecido.
En este estudio, Nathan Rose y su equipo, de la universidad de Wisconsin, han analizado la actividad cerebral de los participantes cuando veían estímulos como un rostro, una palabra o puntos en movimiento. Lo que hicieron los investigadores fue señalar un determinado estímulo como importante para recordar y luego utilizar un software para localizar la actividad cerebral que representaba ese estímulo en particular en la memoria operativa de la persona.
Después, mientras se distraía a los participantes, la actividad cerebral que representaba el estímulo marcado como importante se disipaba, como si se lo olvidara, lo que sugiere que la información que se almacena en la memoria operativa no requiere una actividad neuronal elevada y prolongada para mantenerse, sino que esto se logra a través de diferentes mecanismos.

Resucitar recuerdos

Curiosamente, un pulso de estimulación magnética transcraneal dirigido fue suficiente para revivir el recuerdo, pero solo cuando los voluntarios iban a necesitar recordar la información relacionada más adelante. La estimulación magnética transcraneal es una forma no invasiva de estimulación de la corteza cerebral que comenzó a utilizarse hace más de dos décadas y ha demostrado su eficacia en el tratamiento de algunos trastornos como la depresión resistente a fármacos.
Estos descubrimientos sugieren que la memoria a corto plazo es dinámica y modificable a través del control cognitivo, según explican los autores. Y, lo que es más importante, abren una nueva esperanza en patologías en las que la capacidad para seleccionar información relevante de la que no lo es esta disminuida.
"Los buenos estudios tienden a plantear más preguntas de las que responden. Y este trabajo hace exactamente eso", resalta Woodman. En última instancia, dice, esta nueva memoria podría tener una serie de implicaciones prácticas, como ayudar a las personas con afecciones neurológicas relacionadas con la memoria, como la amnesia, la epilepsia y la esquizofrenia. O por qué no, el alzhéimer.

¿Se puede interferir en los recuerdos del pasado?

Una investigación publicada en 'Journal of Neuroscience' demuestra que la recuperación de la memoria episódica es más rápida de lo que se creía y que la posibilidad de orientar recuerdos traumáticos puede ayudar a entender algunos trastornos psiquiátricos.


EUROPA PRESS
MADRID.- Una investigación publicada en Journal of Neuroscience ha demostrado que la recuperación de los recuerdos de eventos de nuestro pasado puede tener lugar más rápido de lo que se pensaba anteriormente y, además, es posible interferir en ese proceso.
cerebro
Waldhauser: "Hay una serie de casos en los que ser capaces de
intervenir y orientar recuerdos traumáticos sería beneficioso".
Se creía que el proceso de recuperación de la memoria de experiencias personales que requieren volver a examinar la información sensorial recibida en el pasado era relativamente lento en el cerebro, llevando alrededor de medio segundo. Utilizando la electroencefalografía (EEG), que vigila la actividad neuronal con una resolución temporal alta, el equipo de este trabajo demostró que la recuperación episódica comienza con una rápida reactivación de las áreas cerebrales sensoriales.

Los resultados proporcionan la primera evidencia neuronal de esta activación sensorial temprana y muestran que en realidad se tarda entre 0,1 y 0,2 segundos a comenzar a recordar el evento. Además, se demostró que la activación inicial de áreas cerebrales sensoriales es causalmente relevante para el recuerdo consciente.

El estudio se llevó a cabo como una colaboración entre la Universidad de Konstanz, en Alemania, y la Universidad de Birmingham, en Reino Unido, que realizó dos experimentos independientes en participantes humanos y halló también que es posible interferir con la recuperación de la memoria mediante la aplicación de la estimulación magnética transcraneal repetitiva (EMTr) para alterar la función cerebral.

El doctor Simon Hanslmayr, de la Universidad de Birmingham, explica que los recuerdos semánticos, como saber que París es la capital de Francia, no están amarrados por ningún momento o lugar específico. "Rara vez se recuerda cómo o dónde se aprendió esa información. Sin embargo, recuerdos episódicos, los que estudiamos aquí, son eventos únicos con un marco único de referencia en el espacio y el tiempo. Se creía que requerían la búsqueda en el hipocampo y, por lo tanto, conllevaban un poco de tiempo, pero estos hallazgos desafían esa creencia e ilustran una respuesta de acción mucho más rápida".

Gerd Waldhauser, ahora en la Ruhr-Universität Bochum en Alemania, añade que "saber que la memoria episódica depende funcionalmente de esta veloz reactivación de la información sensorial y ver que se puede interferir en ese proceso mejora la comprensión de cómo funciona nuestra memoria". "Todavía es pronto pero hay diferentes maneras en las que esto podría ser útil. Por ejemplo, puede ayudar a entender los trastornos psiquiátricos que involucran la intrusión automática de recuerdos no deseados. Hay una serie de casos en los que ser capaces de intervenir y orientar recuerdos traumáticos sería beneficioso".

Nuevo Libro

La memoria humana: Aportaciones desde la neurociencia cognitiva

Antonio L. Manzanero y Miguel Ángel Álvarez
Madrid: Pirámide, 2015
ISBN: 978-84-368-3440-6

Índice:
Prólogo; 1. Introducción al estudio de la memoria; 2. Fundamentos psicobiológicos de la memoria; 3. Modelos cognitivos de memoria; 4. Sistemas de memoria, procesos de recuperación automática y conciencia; 5. El papel del contexto en la memoria; 6. Emoción y memoria; 7. Déficit y alteración de la memoria: olvido, falsas memorias y amnesias; 8. La memoria autobiográfica; 9. La memoria durante el ciclo vital; 10. Memoria de testigos; Bibliografía



Dentro del proceso de memoria han sido múltiples las aproximaciones y los modelos que han tratado de explicarlo. En esta obra se habla tanto de lo cognitivo como de lo neurocientífico, y en cada capítulo los autores van contando diferentes aproximaciones a múltiples problemas relacionados con los procesos de memoria, aproximaciones tanto descriptivas como funcionales. Cuentan desde la topografía de las distintas áreas cerebrales o zonas que se estimulan al realizar tareas conductuales de memoria, hasta la explicación que tratan de darnos los investigadores que se han acercado a diseccionar estos problemas desde la psicología experimental o clínica. Es una obra excepcionalmente completa sobre la memoria. Su extensión permite abordar los distintos ámbitos desde los que considerar y estudiar la memoria, con una exposición atractiva, aunque no exenta de complejidad y conocimientos técnicos.