Página editada por Antonio L. Manzanero, profesor de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. España

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Identificada una causa principal de la pérdida de memoria con la edad

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Investigadores de la Universidad Columbia descubren que la deficiencia de una proteína del hipocampo causa gran parte de la pérdida de memoria en la vejez y que este síndrome es reversible y no tiene nada que ver con la enfermedad de Alzheimer

EUROPA PRESS          
Madrid 31/08/2013
 
                                
Ancianos hacen ejercicios para reforzar la memoria. EUROPA PRESSUn equipo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Columbia (CUMC), en Nueva York, dirigido por el premio Nobel Eric R. Kandel, ha encontrado que la deficiencia de una proteína llamada RbAp48 en el hipocampo es un importante contribuyente a la pérdida de memoria relacionada con la edad y que esta forma de pérdida de memoria es reversible.
El estudio, llevado a cabo en células del cerebro humano postmortem y en ratones y publicado en la edición digital de este miércoles de la revista Science Translational Medicine, también ofrece la evidencia causal más fuerte de que la pérdida de memoria relacionada con la edad y la enfermedad de Alzheimer son condiciones distintas.
"Nuestro estudio proporciona evidencia convincente de que la pérdida de memoria relacionada con la edad es un síndrome en sí mismo, además de la enfermedad de Alzheimer. Además de las implicaciones para el estudio, diagnóstico y tratamiento de trastornos de la memoria, estos hallazgos tienen consecuencias para la salud pública", subrayó el doctor Kandel, que es codirector del Instituto Mortimer B. Zuckerman del Comportamiento del Cerebro y la Mente en Columbia, director del Instituto Kavli para la Ciencia del Cerebro e investigador senior del Instituto Médico Howard Hughes, en CUMC.
El hipocampo, una región del cerebro que se compone de varias subregiones interconectadas, cada una con una población neuronal distinta, juega un papel vital en la memoria. Los estudios han demostrado que la enfermedad de Alzheimer dificulta la memoria como primera acción en la corteza entorrinal (CE), una región del cerebro que proporciona las principales vías de entrada al hipocampo.
Antes se creía que la pérdida de memoria con la edad era una manifestación temprana de Alzheimer Inicialmente se pensó que la pérdida de memoria relacionada con la edad es una manifestación temprana de la enfermedad de Alzheimer, pero la evidencia sugiere que su montaje es un proceso distinto que afecta al giro dentado (DG), una subregión del hipocampo que recibe la entrada directa de la corteza entorrinal.
"Hasta ahora, sin embargo, nadie ha sido capaz de identificar los defectos moleculares específicos implicados en la pérdida de memoria relacionada con la edad en los seres humanos", dijo el coautor principal Scott A. Small, profesor de Neurología y director del Centro de Investigación del Alzheimer en CUMC.
La nueva investigación fue diseñada para buscar evidencia más directa de que la pérdida de memoria relacionada con la edad es diferente de la enfermedad de Alzheimer. Para ello, sus autores comenzaron realizando análisis de microarrays (expresión genética) de las células de la DG del cerebro postmortem de ocho personas, de entre 33 a 88 años, todos ellos libres de enfermedad cerebral, además de estudiar las células de su CE, que sirvieron como controles ya que la estructura del cerebro no se ve afectada por el envejecimiento.

El efecto se repite en roedores, monos y seres humanos

Los análisis identificaron 17 genes candidatos que podrían estar relacionados con el envejecimiento de la DG, produciéndose los cambios más significativos en un gen llamado RbAp48, cuya expresión disminuyó de manera constante con la edad en todos los sujetos del estudio. Para ver qué papel cumplía dicho gen en la pérdida de memoria con el paso de los años, los científicos realizaron estudios en ratones, descubriendo que RbAp48 estaba reducido en ratones de edad avanzada y que si lo inhibían en roedores jóvenes y sanos, perdían memoria de igual forma que los mayores, pero que recuperaban la memoria si se apagaba dicha inhibición de RbAp48.
Los investigadores también hicieron estudios de resonancia magnética funcional (FMRI, en sus siglas en inglés) de los ratones con inhibición de RbAp48 y encontraron un efecto selectivo en el DG, similar al observado en los análisis de FMRI de roedores de edad avanzada, monos y seres humanos. Este efecto de inhibición de RbAp48 en la DG fue acompañado por defectos en los mecanismos moleculares similares a los encontrados en ratones viejos, pero el perfil de FMRI y los defectos mecánicos de los ratones con RbAp48 inhibido volvió a la normalidad cuando la inhibición se apagó.
El aumento de la proteína RbAp48 hizo que ratones viejos recuperasen tanta memoria como los jóvenes En otro experimento, los expertos utilizaron la transferencia génica viral y un aumento de la expresión de RbAp48 en la DG de ratones de edad avanzada. "Nos quedamos asombrados de que no sólo mejorara el rendimiento de los ratones en las pruebas de memoria, sino que éste era comparable al de los ratones jóvenes", detalló el doctor Elias Pavlopoulos, científico investigador asociado de Neurología en CUM.
"El hecho de que hemos sido capaces de revertir la pérdida de memoria relacionada con la edad en los ratones es muy alentador", subrayó Kandel, quien recibió una parte del Premio Nobel de Fisiología o Medicina del año 2000 por sus descubrimientos relacionados con las bases moleculares de la memoria. A su juicio, lo relevante del estudio es que muestra que esta proteína es un factor importante y la pérdida de memoria relacionada con la edad se debe a un cambio funcional de algún tipo en las neuronas, a diferencia de la enfermedad de Alzheimer, donde no hay pérdida significativa de neuronas.
Por último, los datos sugieren que las proteínas arbitran los efectos de RbAp48, al menos en parte, a través de la vía PKA-CREB1-CBP, que el equipo había encontrado en estudios anteriores que es importante para la pérdida de memoria relacionada con la edad en ratones. Según los expertos, RbAp48 y la vía PKA-CREB1-CBP son objetivos válidos para la intervención terapéutica y que agentes que mejoran esta vía ya han demostrado que mejoran la disfunción del hipocampo relacionada con la edad en los roedores.

No dormir tras una tragedia ayuda a no consolidar el mal recuerdo

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El médico noruego que dirigió la atención psicológica de los afectados de la matanza de Utoya en 2011 considera que hay que "informar" a los pacientes en lugar de darles somníferos tras una tragedia

EFE BARCELONA
07/03/2013 18:43       

El psicólogo noruego Atle Dyregrov, que dirige el Centro de Psicología de Crisis de Bergen, donde atiende a las personas afectadas por la matanza de Utoya en julio de 2011, considera que no se debe dormir durante las seis horas posteriores a una crisis para no consolidar el recuerdo con los sueños. Dyregrov ha participado hoy en las Jornadas Europeas de Actualización de Gestión de Crisis y Emergencias organizadas por la Universidad Autónoma de Barcelona en el Palau Macaya de la ciudad condal.

Los servicios de emergencia atienden a las víctimas de la matanza en la isla de Utoya, en julio de 2011.
Los servicios de emergencia atienden a las víctimas
de la matanza en la isla de Utoya, en julio de 2011
El psicólogo ha destacado la importancia de la primera fase de la atención a las personas justo después de la emergencia y ha hecho hincapié en la necesidad de tratar el recuerdo que se tendrá del episodio traumático desde el primer momento. En este sentido, ha aconsejado no dormir durante las seis primeras horas posteriores a la crisis porque los sueños juegan un papel importante en la consolidación del recuerdo, por lo que ha considerado inconveniente dar somníferos a los afectados para que duerman la primera noche.
También ha destacado el papel fundamental de la información para conseguir "reacciones emocionales más fuertes" entre las personas próximas a los afectados que esperan impacientes estar informados de la tragedia. "La información tiene un efecto calmante", ha dicho el psicólogo, que ha alertado ante "la confusión y los rumores que persiguen estos acontecimientos".
Sobre la masacre de Utoya, Dyregrov ha subrayado el enorme impacto que tuvo en la sociedad noruega y ha afirmado que "afectó a la gente durante un año porque estaba constantemente en los medios de comunicación", desde la tragedia hasta el juicio a Breivik .

Ser de izquierdas te hace propenso a creerte tropiezos de políticos de derechas (y viceversa)

Materia, la web de noticias de ciencia

 

07/02/2013
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Un 27% de los participantes en un estudio recordaron haber visto en las noticias eventos de carácter político que no sucedieron

A la izquierda, la imagen real de Obama y a la derecha, la foto manipulada del presidente de EEUU saludando al presidente de Irán / Slate
  El 1 de septiembre de 2005, con Nueva Orleans anegada tras el paso del huracán Katrina, el presidente de EEUU George W. Bush se divertía en su rancho de Texas junto a la estrella de béisbol Roger Clemens. Una imagen del político con el deportista lo acreditaba y casi un 35% de los participantes que se declaraban progresistas en un estudio organizado por la revista Slate decían recordar lo sucedido. Entre los que se reconocían conservadores, solo un 15% de los consultados recordaba la actitud irresponsable del presidente recogida en la fotografía. En realidad, todo era un montaje realizado para probar la maleabilidad de la memoria. Aquel día, George W. Bush se encontraba en la Casa Blanca y Clemens nunca estuvo en su rancho.
La memoria suele equipararse en el imaginario popular a una cámara de vídeo que registra nuestras vivencias. Dependiendo de personas, pensamos, esa cámara graba más o menos, o registra la información con mayor o menor detalle, pero siempre es fiel a la realidad. Sin embargo, varias décadas de estudio de la memoria han mostrado que es dinámica. En la cinta donde recordamos nuestras experiencias se pueden introducir nuevas escenas que nunca sucedieron y que incorporaremos a nuestra memoria en igualdad con las producidas por eventos que sí ocurrieron.
Eso es lo que ha mostrado el mayor estudio sobre memorias falsas realizado hasta la época. En él, Slate preguntó a 5.269 de sus lectores sobre sus recuerdos en torno a varios eventos políticos que nunca habían sucedido. Cada narración de los hechos iba acompañado de una imagen manipulada en la que se mostraba el evento. Además de la imagen de Bush con el jugador de béisbol, se incluía, entre otras, una fotografía de Barack Obama estrechando la mano del presidente de Irán Mahmud Ahmadineyad. Más de un 50% de los encuestados (2.650) dijeron recordar acontecimientos que no habían tenido lugar y un 27% del total afirmaron incluso que habían visto aquellas noticias en los medios de comunicación.
Bush
A la izquierda la fotografía real de George Bush y a la derecha la manipulada. Casi un 35% de los progresistas dijeron recordar la situación falsa / Slate
Además, en un estudio que se publica ahora en el Journal of Experimental Social Psychology y que también repasa los datos obtenidos por la encuesta de Slate, los investigadores, liderados por Steven Frenda, de la Universidad de California en Irvine, muestran que la probabilidad de introducir memorias falsas en una persona depende también de lo que se adapte a sus prejuicios. En este sentido, los autores descubrieron que la ideología influía en la aparición de nuevos recuerdos, pero no lo hacía siempre igual. Aunque el 34% de los encuestados recordaron la reunión entre Bush y la estrella del béisbol que nunca sucedió, frente a solo el 14% de los conservadores que vieron la misma imagen, la relación no se invirtió cuando la imagen elegida era el encuentro de Obama con Ahmadineyad, un gesto que podía interpretarse como una debilidad del presidente.
En este caso, los progresistas también recordaban con más frecuencia el acontecimiento que los conservadores: 49% frente al 45%. La tendencia, no obstante, sí se reflejaba entre los que decían haber visto aquel encuentro: 36% entre los conservadores frente al 26% entre los progresistas. Los investigadores muestran además que observaron “una asociación entre el recuerdo de acontecimientos políticos [que era algo superior entre los progresistas] y la susceptibilidad ante las memorias falsas”. Pese a lo que se pudiese esperar, la conciencia política de los participantes en el estudio les hacía más propensos a introducir entre sus recuerdos eventos que nunca habían sucedido.

La limitada fiabilidad de la memoria

“Lo novedoso de este estudio es que lo lleva al terreno de la política, pero por lo demás, viene a corroborar que la memoria es dinámica y está en continua transformación”, explica Antonio L. Manzanero, profesor de psicología de la Universidad Complutense. “Nosotros hemos realizado estudios sobre testigos en accidentes de tráfico en los que cambiando las preguntas o la forma de hacerlas podíamos inducir a recordar a una persona que había estado presente en el lugar de los hechos que había un semáforo donde no lo había o que estaba en rojo cuando no lo estaba”, señala.
Una de las autoras del estudio que ahora se publica en el Journal of Experimental Social Psychology, la investigadora de la Universidad de California en Irvine Elisabeth Loftus, es consciente de la limitada fiabilidad de la memoria y lleva muchos años demostrando lo fácil que puede ser implantar falsos recuerdos. Durante los 90, Loftus colaboró en varios juicios relacionados con personas que de adultas denunciaban abusos sexuales sufridos cuando eran niñas. Muchas de las memorias en las que se basaban las acusaciones habían aparecido durante terapias psicoanalíticas, de grupo o hipnosis. Loftus conocía la facilidad con la que se podía manipular la memoria, pero afirmar que recuerdos completos de vivencias personales podían aparecer de la nada parecía excesivo. Sin embargo, la psicóloga trató de probar que su intuición era cierta.
Loftus encontró una buena cantidad de libros en los que se ofrecían consejos sobre cómo se podían recuperar memorias de abusos sexuales suprimidas por efecto del trauma y se incluían síntomas tan comunes como la baja autoestima o el sentimiento de culpa como indicios de que el abuso había sucedido. Se animaba a los terapeutas a que preguntasen por posibles casos de incesto a personas que acudían a ellos por problemas psicológicos, e invitaban a los pacientes a buscar las memorias ocultas imaginando posibles situaciones de abuso. Este tipo de consejos suponían un sustrato fértil sobre el que plantar memorias irreales.
Tras una serie de estudios, Loftus reunió un conjunto de criterios necesarios para introducir una memoria falsa. En primer lugar, se necesitaba la confianza de la persona. En segundo lugar, esa persona de confianza podía sugerir, como habían hecho muchos terapeutas, que un abuso había sucedido, dejando a la víctima dándole vueltas a esa posibilidad. Poco a poco, esa semilla iría creciendo en su mente y ella misma iría añadiendo detalles al suceso hasta que se convirtiese en algo real y propio.
Para demostrar la validez de su método, la investigadora de la Universidad de California lo probó con numerosos individuos en los que logró insertar memorias de todo tipo.  Consiguió, por ejemplo, convencer a un buen número de personas de que habían sorprendido a sus padres en pleno acto sexual e incluso sugestionó a un 16% de una muestra hasta que creyeron haber presenciado posesiones demoníacas. Como, pese a todo, este tipo de recuerdos podían haber sido reales, realizó una serie de experimentos para demostrar que era posible introducir memorias indudablemente nuevas. En primer lugar, logró convencer a un 16% de los participantes en un estudio de que se habían encontrado con Bugs Bunny en Disneyland, algo improbable ya que el simpático conejo es un personaje de Warner Bros. Para acabar de probar su planteamiento y mostrar que podía implantar memorias más dramáticas, realizó un experimento en el que consiguió hacer que un 30% de los participantes recordase haberse encontrado en Disneyland con un Bugs Bunny drogado que además les chupó las orejas.
Con estos precedentes, los investigadores no descartan la posibilidad de utilizar este conocimiento para influir en las decisiones políticas de los ciudadanos. Steven Frenda, investigador de la Universidad de California en Irvine y coautor del estudio sobre falsas memorias y política, pone un ejemplo de cómo se pueden utilizar estos mecanismos del recuerdo para cambiar el voto: “Las push polling [una especie de encuestas agresivas] son unas encuestas telefónicas en las que se incluyen preguntas que contienen información falsa o engañosa. Un ejemplo es el de las primarias republicanas de 2000. Entonces, el equipo de George Bush, presuntamente, encuestó a gente en zonas donde era más probable que se votase por John McCain, el otro candidato republicano, preguntando si el hecho de que éste tuviese un hijo ilegítimo hacía más o menos probable que votasen por él. La idea de estas encuestas no era obtener información significativa sino difundir información falsa sobre McCain”, asevera Frenda.
Sobre el uso político de los medios, recuerda que “existen trabajos que muestran que personas expuestas a noticias en los medios que más adelante tuvieron que retractarse por ser falsas se olvidan de la retracción, incluso cuando la ven, e incorporan en su memoria la noticia original”. Ese principio, aunque reafirmado y explicado por las nuevas investigaciones, no tiene, por desgracia, mucho de novedoso. Como decía la frase atribuida a Joseph Goebbels: “Miente, miente, que algo quedará”.



"Gran parte de los recuerdos de infancia son falsos"

“Gran parte de la información que recordamos de la infancia es falsa y todo el mundo recuerda cosas que jamás han ocurrido. No tenemos más que ponernos a recordar con familiares y amigos y ver cómo recordamos las cosas de forma distinta”, afirma  Antonio L. Manzanero, profesor de psicología de la Universidad Complutense.
“En entornos cotidianos no tiene mucha importancia, pero en un juicio puede tener consecuencias graves”, indica. Y no se trata de que los testigos se inventen hechos sino que, dirigidos por las preguntas de policías o jueces, puedan verse compelidos a recordar circunstancias que no son reales.Por ese motivo, los psicólogos tratan de concienciar sobre las limitaciones de las declaraciones de testigos para determinar condenas y la necesidad de que los interrogatorios tengan en cuenta su potencial para modificar los recuerdos y, en definitiva, la declaración.

REFERENCIA
'False memories of fabricated political events' DOI: 10.1016/j.jesp.2012.10.013

Entrevista a Joaquim Fuster en Redes



En este capítulo de Redes, Punset y Fuster charlan sobre la creación de los recuerdos y sobre los distinto tipos de memoria.

http://www.rtve.es/television/20111111/alma-esta-red-del-cerebro/474693.shtml
Joaquim Fuster, profesor de Psiquiatría, Universidad de California, Los Angeles
Joaquim Fuster, profesor de Psiquiatría,
Universidad de California, Los Angeles

  • Se pensaba que los recuerdos estaban alojados en distintos módulos cerebrales
  • Para Fuster la memoria surge de la interconexión de la red que es el cerebro

  • Antes se pensaba que las ideas, los recuerdos o los conocimientos estaban alojados en distintos módulos cerebrales.

    El neurocientífico español radicado en los Estados Unidos, Joaquim Fuster, fue uno de los primeros en desafiar este concepto y proponer que la memoria surge de la interconexión de la gran red que es el cerebro.


    La solidez y durabilidad de un recuerdo están relacionadas con
    las circunstancias emocionales en las que se lo ha adquirido.

    Joaquim Fuster

    Eduardo Punset:
    Joaquín, vamos a ver, hay una cosa en materia de cerebro que me ha preocupado toda la vida. Y estoy seguro que nuestra audiencia estará encanada también de descubrir, por fin, qué es lo que nos pasa por dentro.

    A mí me cuentan, me contáis, los médicos y los físicos... que, efectivamente, se me van muriendo las neuronas, que las células se renuevan...

    Y, sin embargo, oye, la memoria de una cara, de una persona me queda forever, me queda para siempre. Puedo llegar a los 80 años y allí está. ¿Dónde está? ¿Dónde se pone? ¿Dónde guardo este recuerdo en células que han muerto o desaparecido?

    Joaquim Fuster:
    En primer lugar, el motivo por el que una memoria es tan firme, tan sólida y tan duradera, el motivo principal, son las circunstancias emocionales en que se adquirió la memoria, en general.

    Se forman firmemente con las emociones, con el clima emocional en que se adquieren las memorias. Además, en el curso de la vida se ejercitan estas memorias, repetidamente.

    Tipos de memoria


    Luego hay otro factor importante, que es el tipo de memoria que queda. Hay muchas clases de memoria. Está la memoria semántica, más bien abstracta, del conocimiento.

    Luego está la memoria episódica de los detalles, de la vida, del nombre, de la cara. Se van ejercitando en el curso de la vida y así subsisten.

    Claro, al mismo tiempo, se van debilitando algunas de estas conexiones y se pierden memorias y se pierden neuronas y se pierden sinapsis, pero se van creando nuevas. Entonces, el truco para adquirir nueva memoria es el ejercicio, el ejercicio del cerebro.

    Eduardo Punset:
    Claro yo a mis alumnos y, en general, a la gente, siempre le digo, oiga, además del ejercicio físico... Porque les veo allí que hacen jogging...

    Joaquim Fuster:
    Claro... No... Es la gimnasia mental

    Eduardo Punset:
    Claro... No se olviden de la gimnasia mental

    Joaquim Fuster:
    Exactamente...

    Eduardo Punset:
    Oye, hablabas de distintos tipos de memorias. Y, no sé por qué, me acuerdo de una que me hizo gracia. Y es cuando me pongo la camisa, por ejemplo por la mañana, a lo mejor me pica algo de la camisa, pero al cuarto de hora me he olvidado.

    Joaquim Fuster:
    Te has olvidado, y es que la suprimes, y es que la inhibes. El cerebro tiene que inhibir las memorias que no vienen al caso…

    Eduardo Punset:
    Para poder dejar espacio...

    Joaquim Fuster:
    Exactamente, para dejar espacio y para dejar vitalidad a las que son importantes en aquel momento.

    Eduardo Punset:
    Leyendo tus cosas... Hay algo… Hoy eres… Bueno, no te lo voy a decir a ti, pero eres uno de los grandes neurólogos.

    Joaquim Fuster:
    Muy pequeñito.

    Eduardo Punset:
    De verdad, ¿eh? Has sido el primero en cantidad de cosas.

    Y en una cosa que fuiste el primero fue en constatar que realmente lo que tú llamas el conocimiento no estaba fijo, o inserto o localizado en una parte especial del cerebro.

    Era lo que llamabais, me parece, la concepción modular del cerebro. Y dices esto es el pasado… ¿Por qué lo sustituyes, eso?

    La red neuronal


    Joaquim Fuster:
    Por la red. La red es la clave.

    La red neuronal, sobre todo las redes de la corteza cerebral, son la base de todo el conocimiento y de toda la memoria.

    Se forman a lo largo de la vida con la experiencia por el establecimiento de conexiones entre neuronas.

    Entre neuronas que pueden estar agrupadas en grupos pequeños, sobre todo en las zonas primarias sensoriales y motoras que pueden llamarse módulos, si tú quieres. Es decir, los módulos están en la base.

    Es el ver, es el tocar, es el oír, es el moverse, pero la conciencia del conocimiento, y la conciencia de la memoria, está en la red. Que es la agrupación.

    Eduard Punset:
    Es relacional.

    Joaquim Fuster:
    Es relacional. El código de la memoria, el código del conocimiento es un código relacional, es un código de relaciones, lo más cercano que hay a ello desde el punto de vista psicológico es la psicología de la Gestalt, la psicología de la forma.

    Una cosa se ve, tiene sentido y significado por las relaciones entre sus partes.

    Pero el total, el significado de aquel objeto, lo definen las relaciones entre las partes, y no es reducible a las partes en sí.

    Es decir, que el todo es mucho más que la suma de las partes.

    Eduardo Punset:
    Y una neurona puede ser el centro de muchas cosas...

    Joaquim Fuster:
    ¡Oh, claro! De muchas... Las redes neuronales del conocimiento, debido al hecho que se forman por asociación, todas ellas, y por vivencia, comparten células y grupos celulares.

    Es decir, un grupo celular puede ser parte de muchas redes, de muchísimas redes.

    Eduardo Punset:
    O sea, corrígeme… A ver si he entendido bien. Si yo me fijo en la estructura de la neurona para saber qué pasa con el conocimiento, no voy a ir muy lejos....

    Joaquim Fuster:
    No vas a ir muy lejos, no.

    Eduardo Punset:
    ¿Por qué?

    Joaquim Fuster:
    Porque el código de la cognición es un código relacional a nivel de la red. Y es irreducible a las partes.

    Es decir, hacer lo que tú decías sería como pretender entender el significado de lo que dice la carta escrita estudiando la composición química de la tinta. ¿Comprendes?

    No la entenderás nunca porque el lenguaje escrito o hablado es un lenguaje relacional, es un código relacional: relaciones entre letras, entre palabras, entre significados semánticos. Es decir, no se puede reducir a sus partes mínimas...

    Mis memorias son distintas de las tuyas porque las relaciones se han formado de modo distinto con elementos aleatorios que son distintos para mí y para ti, pero compartimos ciertas redes en común, que son las redes de la cultura, el ambiente en que hemos vivido, las leyes del léxico, del lenguaje.

    Eso queda y está por encima de todo porque es el resultado de la repetición de redes más chicas, más pequeñas, que están en la base de esas redes.

    Porque están organizadas de modo jerárquico, ¿entiendes? A nivel más bajo está la memoria sensorial, motora, primaria. Esta sí que se puede reducir a módulos, ¿entiendes? Ciertas partes del cerebro... Pero cuando nos salimos de allá y subimos a las zonas asociativas de la corteza, la memoria se va haciendo más interconexa, más compleja, más amplia y más difusa. Esto también le da solidez, porque pueden perderse algunas de las vías de acceso a ella, pero otras quedan.

    Tú te fijas muy bien que, cuando te encuentras que no recuerdas el nombre de una persona, empiezas a tantear en tu mente las distintas circunstancias en que la has visto para poder enganchar con aquella asociación y aquello te lleva a ello.

    Desgraciadamente, de todos modos, a veces, cuanto más buscas, menos recuerdas. Esto es el factor emotivo, la inhibición que te hace...

    Eduardo Punset:
    Olvidar algo que no quisieras recordar...

    Joaquim Fuster:
    Exacto, es justamente lo que no...

    Eduardo Punset:
    Oye, tú has hablado en algún lugar, no sé dónde, de lo que es el conocimiento perceptual que supuestamente está en la parte posterior de la cabeza y lo distingues del...

    Joaquim Fuster:
    Ejecutivo...

    Eduardo Punset:
    Del cognitivo, complejo...

    Joaquim Fuster:
    Exacto...

    Eduardo Punset:
    Por el que guías realmente el quehacer de cada día... ¿Esto es así o...?

    Joaquim Fuster:
    En líneas generales es así. Hay relaciones entre los dos sectores muy íntimas, como es natural, porque los dos participan en el ciclo percepción-acción. Percibo y esto educa, informa, mi acción. Mi acción produce cambios en el medio ambiente. Y estos los percibo. Con lo cual se realimenta el sistema.

    Eduardo Punset:
    Oye... Dime, por ejemplo, tú percibes una persona amiga que, además, es muy bella y muy inteligente y esto lo percibes supuestamente con tu...

    Joaquim Fuster:
    Con mis redes neuronales, sobre todo de la corteza posterior... Y también con líneas de influjo de los centros emocionales del cerebro y de la estética.

    Estos colorean mi visión de aquella persona. Y, además, se relacionan con la memoria que tengo yo de aquella persona, o de otras parecidas, para informar cómo tengo que reaccionar en aquel momento a aquella persona.

    Entonces entran en función las redes anteriores de la corteza frontal...

    Eduardo Punset:
    Estas...

    Joaquim Fuster:
    Exactamente... E informan y modulan mi conducta, mi lenguaje.

    Eduardo Punset:
    Un psiquiatra como tú... ¿Intuíais que el cerebro era algo tan sofisticado, tan complicado con sus fases, sus relaciones, sus percepciones iniciales...?

    Joaquim Fuster:
    Yo sí lo intuía, con toda humildad te lo digo... Y por eso me fui a estudiarlo en otro lugar, porque no se podía estudiar en España...

    Eduardo Punset:
    ¿Por qué estudiabas? Porque tú fuiste conocido primero porque descubriste la célula de la memoria...

    Joaquim Fuster:
    Las células de la memoria... Perdón, plural...

    Eduardo Punset:
    Esto... Las células en los primates... ¿Y por qué? ¿Por qué estudiabas las células, las neuronas, de los primates?

    Joaquim Fuster:
    ¡Ah! Pero las estudiaba en un contexto... Las estudiaba en animales que hacían su conducta normal y corriente.

    De esta manera adquirí el conocimiento de que en ciertas partes de la corteza cerebral existían unas células que mantenían la información de un objeto sensorial, visual o auditivo, durante segundos o minutos hasta que el animal hacía su acción.

    En este caso, discriminar entre dos colores... Y para conseguir una recompensa, lo que fuera, ¿no?. Esta es la memoria que llamamos memoria de trabajo.

    Eduardo Punset:
    Working memory...

    Joaquim Fuster:
    Working memory... Y esta working memory no es un tipo especial de memoria, lo que es, es memoria a largo plazo que se usa ad hoc en aquel momento... pues tal día, diríamos, para ejercer una acción o resolver un problema para...

    Este "para" es importante, es para algo que se recuerda. Pero en el uso de esta memoria, uso yo la memoria a largo plazo que tengo ya allí preformada sólo con variaciones que son "aducentes" a lo que tengo que hacer en aquel momento, ¿no?

    Eduardo Punset:
    ¿Qué hacemos con el cerebro?

    Joaquim Fuster:
    Nos ajustamos al medio ambiente.

    El cerebro es la interfase que hay entre nosotros y el medio ambiente.

    Cuando digo el medio ambiente no quiero decir sólo el ambiente externo, sino el ambiente interno, el milieu interno.

    Entonces, en el curso de la evolución, se ha desarrollado sobre todo la corteza muchísimo, muchísimo.

    Y en el ser humano ha adquirido propiedades muy peculiares que le permiten dos cosas fundamentales, dos, dos: una es el lenguaje, es un medio de ajuste al medio ambiente, y la otra es la predicción.

    Es decir, que todas las funciones que llamamos ejecutivas, todas tienen un futuro, todas: la memoria de trabajo, el planeamiento, la toma de decisiones, la conciencia creadora.

    Todas miran al futuro. Voy a hacer esto para esto, para esto, para esto... Tengo que hacer esto... Tengo que decidir... Tengo que, "ten